Rescate integral y sustentable de las áreas fértiles dentro de las zonas conurbadas de la república mexicana

Por Arq. Miguel Aldana Martínez

La expansión de las manchas urbanas sucede en muchas ocasiones a costa de la pérdida de tierras valiosas ecológica o económicamente. El valle te Tesistán en Zapopan, constituye un ejemplo destacado, ya que sus tierras, que se cuentan entre las más productivas de la republica, son cubiertas con asfalto y desarrollos residenciales a una taza que se acelera año con año.

 

BIOJACO impulsa el proyecto de rescatar integral y sustentablemente las áreas verdes que circundan a las ciudades mexicanas mediante la planeación de un desarrollo que combine alguna actividad agricola con desarrollos habitacionales, y zonas de comercio.

 

Filosofía: Ya que no estamos seguros de cual es la razón de nuestra existencia aquí en el planeta de la madre tierra, aunque si estamos seguros de la perfección de este maravilloso jardín amamantadero; planteemonos primero, antes de emprender cualquier actividad, si coadyuvará a que se realice el ser humano, a que siga floreciendo la Creación Divina, o si por el contrario contribuirá a su degradación, a su marchitamiento.

Criterios y principios: Fomentar la planeación familiar, un habitat donde el ser humano se desarrolle integralmente y en armonía con la Creación, la correcta proporción en la cobertura de la capa edafológica, la multifuncionalidad de los espacios, la planeación y diseño multidisciplinarios, el uso de bicicletas y del cuerpo para caminar, el transporte público, la participación de los usuarios e involucrados, la definición de límites en función de la capacidad de carga y de recuperación de la naturaleza, la sustentabilidad, la tecnología apropiada y en fin, fomentar todas las actividades encaminadas a satisfacer plena e integralmente al hombre en armonía con el resto de los seres animados e inanimados.

Factibilidad: Crear un fideicomiso de redistribución y usos de la tierra en donde de acuerdo al proindiviso del área total de un proyecto integral se adjudica a cada propietario un porcentaje de cada una de las zonas del proyecto, menos el porcentaje que resulte del costo de la promoción, proyecto, administración y obra de infraestructura. Este costo puede ser extraído de las zonas dedicadas a la construcción, que podría equivaler hasta al 90% de dichas áreas. Aproximadamente se dedicaría un 60% al área de cultivo, un 25% al área construible, y un 15% al área de vialidades.